| Hola Marco,
din, don, dan…
Esta campana está sacudiendo las conciencias.
Por eso quieren silenciarla.
¿Has oído lo que ha pasado?
El obispo de San Remo, Antonio Suetta, un gran amigo nuestro, dedicó una campaña en su diócesis por los bebés abortados.
Pero la está pagando caro. Ahora te explico.
Cada tarde, a las 20:00, el repicar de la Campana por la Vida evoca los latidos de muchos pequeños corazones despedazados.
No es un gesto de juicio o condena, sino un signo de piedad humana y cristiana por una tragedia.
En 2025, el aborto ha causado más de 75 millones de vidas: es la principal causa de muerte en el mundo.
Pero el obispo Suetta está pagando caro su valentía de haber alzado la cabeza contra el régimen de lo “políticamente correcto”.
Durante días ha sido objeto del violento ataque cruzado de:
· Prensa y medios de comunicación progresistas
· Líderes del Partido Demócrata
· Centros sociales y círculos transfeministas
· Comités estudiantiles de extrema izquierda
¡La consejera para la Igualdad de Oportunidades de la Región de Liguria incluso ha escrito al papa León para protestar! Sin contención.
No te hablo de los insultos, ofensas y amenazas que Suetta está recibiendo en las redes sociales. Obsceno.
El método es científico: atacan a un obispo valiente para desanimarnos a todos: a ti y a mí.
Tenemos que demostrar que han hecho mal sus cálculos. Tú y yo no nos quedaremos de brazos cruzados.
Marco, no nos dejaremos intimidar: estoy seguro de que nos ayudarás firmando el llamamiento público para expresar solidaridad con el obispo Suetta y defender su derecho de opinar -al igual que el mío y el tuyo-, de expresarse y de profesar una creencia.
Esto es más que una firma, es una postura.
Todas las firmas serán entregadas en mano, personalmente, a monseñor Suetta.
Quiero aclarar un punto crucial.
No se trata tanto de estar a favor o en contra del aborto, ni a favor o en contra de la Campana de la Vida.
Se trata de reafirmar firmemente el principio de que todos somos libres de manifestar, sin censura, nuestro pensamiento.
Los ataques a la libertad de opinión y expresión están aumentando.
Censura política, ataques a la sede, eventos boicoteados: es un clima intimidatorio que Pro Vita & Famiglia conoce bien. Todos los días.
Pero hay algo que la izquierda radical odia más que la libertad de expresión: la libertad religiosa.
Por eso el ataque al obispo de San Remo es tan violento, organizado, científico.
Su iniciativa no solo es un recordatorio de que la vida es valiosa. Dice además: la vida es sagrada, es un regalo de Dios.
Y esto es intolerable, para quienes han hecho de Dios el ‘enemigo público’ número 1.
Defender la libertad de Suetta y la Campana por la Vida significa, por tanto, defender la libertad religiosa y de culto de millones de ciudadanos.
Marco, ¿añadirás también tu nombre para defender la libertad religiosa y de culto junto con la libertad de opinión y expresión?
Firma este llamamiento urgente en solidaridad con el obispo Suetta para defender la libertad de opinión, de expresión y de religión de todos nosotros.
¡Quieren intimidarte, no se lo permitas! |