Javier Milei: la Hipocresía y la Impostura provida como política de Estado. José Arturo Quarracino.

Marco Tosatti

Queridos amigos y enemigos de Stilum Curiae, José Arturo Quarracino, a quien agradecemos de corazón, nos ofrece estas reflexiones sobre la política del presidente argentino Javier Milei. Que disfruten de la lectura y la difusión.

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Javier Milei: la Hipocresía y la Impostura provida como política de Estado.

Prostitución sí, aborto no, pero aborto sí

El lunes 22 de diciembre ppdo. el presidente Javier Milei reunió en una cena a la totalidad de su gabinete de ministros y al final del encuentro le regaló a cada uno de los presentes un ejemplar del libro Defendiendo lo indefendible, escrito en 1976 por Walter Block, un ex izquierdista socialista estadounidense convertido al libertarismo y al anarcocapitalismo, miembro de la Escuela Austríaca de Economía, discípulo de Murray Rothbard, también idolatrado por el presidente argentino. El mencionado autor es miembro del Instituto para la Economía Austríaca Ludwig von Mises, situado en Alabama (Estados Unidos) y del Mises Institute de Canadá. Entre 1977 y 1991 fue economista senior del Fraser Institute (Canadá), actualmente es catedrático en la Loyola University (Nueva Orleans, Estados Unidos).

Como se puede apreciar, toda una vida dedicada a la investigación teórica universitaria, pero sin ninguna inserción ni práctica en la economía real. Un auténtico intelectual de escritorio, sin experiencia práctica en economía.

En su libro, el intelectual estadounidense se propone justificar y rescatar como bienhechores de la actividad económica a todos aquellos que la sociedad condena por realizar actividades non sanctas, etiquetadas como malas o delictivas: la prostitución, el proxenetismo, el narcotráfico, la drogadicción, el chantajismo, la difamación, la calumnia, la actividad sin licencia, la corrupción policial, el lavado de dinero, la usura, la especulación económica, la contaminación ambiental, el trabajo infantil, etc.

En su opinión personal, el autor considera que todas estas actividades no pueden ser consideradas malas o injustas, en tanto quienes las promueven o ejecutan no ejercen violencia física o provocada con quienes se relacionan con ellas y realizan intercambios comerciales en forma voluntaria. Justifica este “principio” en el sentido que “el libertarismo tiene como premisa básica que la agresión frente a no agresores es ilegítima”, razón por la cual “ningún acto que no implique violencia injustificada es malo” ni tampoco “es un mal condenable”, por eso no debe ser puesto fuera de la ley. En este sentido, las acciones non sanctas condenadas llevadas a cabo en forma de intercambio voluntario entre dos partes “no realizan acto alguno de violencia no provocada contra no agresores”.

En este sentido, según el autor, las acciones mencionadas se llevan a cabo en el contexto de la libertad de mercado, es decir, del intercambio voluntario pacífico o no agresivo entre las partes para beneficiarse mutuamente. Mercado que es en esencia amoral, no es moral ni inmoral, sólo le interesa el beneficio económico que se alcanza en el intercambio voluntario.

A grandes rasgos, este es el esquema vital mercantilista que promociona y promueve Javier Milei a través de su admirado teórico estadounidense, ex socialista libertario. El problema es que esta adscripción al ideario justificador de acciones inmorales avaladas por Walter Block es totalmente antagónico y absolutamente contradictorio con la idolatría expresada al comienzo de su gestión por el presidente argentino al ideario bíblico judío y a la figura de Moisés, tal cual se encuentran en la Torá, su adhesión explícita al movimiento jasídico Jabad Lubavitch, su exaltación de la figura de Moisés y de las Tablas de la Ley -que contiene los 10 Mandamientos- en su primer viaje presidencial a Israel, a Italia y al Vaticano (en enero-febrero 2024)[1].

El 6º Mandamiento es absolutamente claro: “No cometerás adulterio” [לא תנאף] (Éxodo 20, 14), tanto en sentido jurídico -relación extramarital- como en sentido moral y espiritual -impureza sexual en todas sus formas, en acción y en pensamiento, que busca una satisfacción, incluso económica-.

No hay lugar a dudas y está a la vista: el presidente Milei -auto percibiéndose “judío”- adhiere a Moisés y los Diez Mandamientos, lo cual incluye la condena de la adulteración o falsificación de las relaciones sexuales extramatrimoniales, pero al mismo tiempo, como “libertario”, el presidente Milei adhiere al ejercicio de la prostitución “como algo bueno, beneficioso para la sociedad”. ¿Esquizofrenia, hipocresía o impostura presidencial?

 

Lo mismo pasa con el 5º Mandamiento de la Torá: “no matarás”. En este sentido, el Javier Milei en modo de candidato presidencial condenaba en forma clara y tajante el aborto, como agresión contra la vida de otro ser humano, como atentado contra la vida de un ser humano indefenso, etc. Pero como presidente, don Javier afirmó claramente “que el tema del aborto, su derogación, no formaba parte de su agenda gubernamental”, y con su promoción del libertario estadounidense directamente apoya la postura abortista de este último, quien afirma que “tanto la prohibición directa del aborto como los controles para determinar si se debe o no realizar deniegan el principio moral básico de que somos dueños de nuestros actos. Por ello, las leyes antiabortistas son una vuelta a la esclavitud, una situación que se define esencialmente por el alzamiento de barreras entre la gente y su derecho a hacer lo que quieran con sus vidas. Si una mujer es dueña de su cuerpo lo es también de su matriz, y solo ella tiene el derecho absoluto e intransferible de decidir si quiere o no tener un hijo”[2].

En este caso estamos en la misma impostura hipócrita o esquizofrénica que en la cuestión de la prostitución: condeno o rechazo el aborto, pero lo apoyo (¿¿??).

Pero en realidad, lo grave en este tema es la actitud de ACIERA, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, cuyos principales dirigentes celebraron una jornada de oración y cantos en la Casa de Gobierno, con la presencia del presidente Milei, un día después de la promoción del libro pro-prostitución y pro-aborto. En ese encuentro con el presidente los líderes evangélicos llevaron a cabo “una oración especial por la vida del presidente y por las autoridades del país, en un clima de fe, unidad y esperanza en la antesala de la Navidad”[3], presidente y autoridades que avalan el ejercicio de la prostitución y del aborto. En este contexto, en el encuentro “se destacó el valor espiritual y cultural del pesebre como símbolo central del nacimiento de Jesús”, al mismo tiempo que se avalaba el ”derecho” al aborto. Evidentemente, más esquizofrenia ¿o hipocresía? evangélica no se consigue en estos días en Argentina.

Evidentemente, en estas tierras de la América hispánica, católica, criolla e indígena estamos viviendo tiempos en los que la abominación de la desolación se despliega a sus anchas… hasta que Dios diga basta.

 

José Arturo Quarracino

30 de diciembre de 2025

 

 

 

 



[1] “Javier Milei citó un texto en hebreo sobre Moisés y compararon la Ley ómnibus con los Diez Mandamientos”, 8 de febrero de 2024, en https://www.perfil.com/noticias/politica/javier-milei-cito-un-texto-sobre-moises-y-comparan-la-ley-omnibus-con-los-10-mandamientos.phtml.

[2] Walter Block, Defendiendo lo indefendible, 1976, p. 21.

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